Explorando el mundo a través de la lente: sobre fotografía y viajes.

April 9, 2017

 

Hace tiempo que quería escribir este post. No trata sobre técnica, ni sobre ningún género fotográfico en concreto. Se trata de algo más personal. Quería escribir acerca de como entiendo yo la fotografía y sobre todo el acto de viajar. El mundo es un lugar enorme pero hoy en día gracias a la cantidad de avances tecnológicos explorarlo es mucho más accesible. Hoy el mundo está lleno de posibilidades

 

 

Siempre me ha gustado viajar. Incluso antes de coger el primer avión por primera vez ya viajaba a través de las imágenes. De pequeño miraba en  los libros, las revistas de National Geographic y los documentales de la TV esas imágenes de lugares remotos y desolados: los Himalayas, los grandes desiertos,las zonas polares, la Antártida, el Ártico... Lugares vacíos a los que nadie quiere ir pero que a mí me parecían sobrecogedores.  Me transportaba hasta ellos y me imaginaba que algún día tal vez podría  verlos con mis propios ojos. Se me despertaba dentro unas ganas de aventura que me hacían soñar.

 

Personalmente no entiendo los viajes como una "forma de vida" ni nada parecido. No me interesan especialmente los blogs de viajes y cosas del estilo ni me gustaría vivir viajando como un trotamundos. Además me cansaría mucho tener que estar escribiendo cosas casi todos los días. No es para mí. Al final viajar también se convierte en una rutina supongo...(buscar hospedaje, comida, trasporte...)

 

Para mí es algo diferente. Lo veo como un ejercicio de exploración y de descubrimiento personal. A mi me gusta saber acerca del mundo, conocer distintas culturas y formas de vida diferentes a la mía y aprender de ello y en especial, ver todas esas maravillas naturales que veía en imágenes de otros. Simplemente quería verlo. Sobre todo necesitaba ver.

 

Desierto de Ica, Perú 

 

Los viajes empezaron mucho antes que la fotografía. Todos los veranos me iba con mis primos o con algún amigo a algún lado: Senegal,Holanda, Roma, Bulgaria...

Viajar no está mal. Aporta cosas buenas y todo eso pero a mí lo que me gusta es contar historias. Documentarlas y compartirlas los demás para que se asombren, se rían, o al menos sientan algo parecido a mí al enseñarles lo que vi.

 

Aquí es cuando entra la fotografía. Siempre me han gustado las cámaras pero nunca había profundizado demasiado en aprender a utilizarlas correctamente ni había invertido mucho tiempo en aprender la técnica. En un estudio de foto en el que estuve un tiempo trabajaba con la cámara y tenía que sacar fotografías de gastronomía, productos, alguna boda, etc... pero no iba más allá. Lo que realmente me empujaba a aprender eran las ganas de explorar 

 

Fue hace unos dos años cuando tuve la oportunidad de participar en una convocatoria de becas de la universidad del País Vasco, para desarrollar un proyecto  en la Antártida . Más concretamente en la base argentina Carlini. Era una iniciativa chulísima en la que la persona elegida pasaría entre 40 y 50 días en la Antártida para desarrollar su proyecto. Presenté un dossier para realizar un proyecto fotográfico acerca de los terrenos inexplorados con sus consecuentes reclamos políticos por parte de diferentes países .Ya me veía en el hielo fotografiando pingüinos hasta que me comunicaron que finalmente se la dieron a otra persona. Fue una decepción, era probablemente el lugar del mundo al que más me habría gustado ir.

 

No obstante, eso no me desanimó. Vale la cosa no ha salido ¿y qué? así es la vida. Puede que no pueda llegar a la Antártida pero puedo intentar llegar lo más cerca posible. (Yo sabía de la Ushuaia de cuando me había estado documentando para el proyecto, última ciudad al sur del planeta ¡a tan solo 1000km de la Antártida! ) ¿Qué me impide ir a otros lugares y hacer grandes fotografías? No tiene por qué ser la Antártida, en el mundo hay muchos lugares increíbles para fotografiar.

 

Puerto de ushuaia, Argentina 

 

 

 

Un tiempo después se dieron las circunstancias propícias. Estaba un poco muerto del asco la verdad .Hacía poco que había terminado una relación una persona a la que quería muchísimo, llevaba unos  meses en Inglaterra con dos trabajos haciendo algo de dinero y necesitaba un cambio. Lo cierto es que estaba hecho una mierda. Era el momento. Dije ahora o nunca.  Así que pensé ¿cual de todos esos sitios de mi lista podría ser bueno para empezar? Uno de los sitios que siempre había querido ver era la cordillera de los Himalayas así que compré un vuelo a la India y unos días después me puse en camino. Recuerdo ir  en el avión pensando ¿Pero qué coj... estoy haciendo?¿Qué carajo pinto yo en la India?

En un momento en el que el avión sobrevolaba Pakistán miré por la ventana del avión y al ver las montañas del Karakorum y el Hindukush  y ver el sol reflejando en los ríos y los lagos pensé: Cuánta belleza. Qué increíble tiene que ser el mundo si te atreves a salir a verlo, seguro que tiene tantas cosas que ofrecerte... Así que hice de tripas corazón y me dije: venga joder, ya estás aquí era lo que querías ¿no? así que adelante haz esas fotografías que tanto buscas  y ¡disfrútalo!

 

 

 

Llegué a la India sobre las tres de la madrugada y lo que encontré fue justo lo que esperaba encontrar:  cáos absoluto. En la India  todo es ruido, colores y olores extraños , un trafico de locura, calles estrechas , comida picante pero sobre todo personas, ¡personas por todas partes! Nunca había estado en un sitio tan abarrotado de gente...No se por qué pero lo estaba disfrutando. Es como si hubiese estado esperando mucho tiempo para hacer algo así. El hecho de estar solo descubriendo ese sitio, descubriendo su cultura, el tener que que improvisar todos los días, el meterte en lugares extraños a hacer fotos y ver que salen como quieres, era como un curioso chute de adrenalina.

 

 

 

 

 

 

Cuando has ido a la India la gente te pregunta cosas como que si has ido a descubrirte a ti mismo o has ido a buscar la espiritualidad, al volver te dicen cosas como que te ha cambiado la mirada. A no ser que volviese bizco creo que seguía siendo el mismo. Es más llegué a la India estando perdido y volví más perdido aún.

Yo sólo fui para hacer fotos pero si hay un lugar para encontrarse a uno mismo os puedo asegurar que ese lugar no es la India. Y en cuanto a la espiritualidad ni siquiera la vi. Para ser sincero me atrevería a decir que la India es probablemente el lugar menos espiritual en el que he estado en toda mi vida. Lo que sí vi fue superstición y misticismo y sobre todo muchas ganas de hacer dinero, cosas que poco o nada tienen que ver con el espíritu.

 

Llegué a la conclusión de que lo que lo que siempre había pensado era cierto. Eso que la gente llama espiritualidad es algo tan profundo y tan personal que sólo puede encontrarse en el interior de uno mismo y no tiene nada que ver con religiones o credos ni con templos sagrados y difícilmente las podrás a encontrar en ningún lugar. Tiene que ver con lo que te hace reflexionar, mejorar y te impulsa para llegar a ser mejor persona.

 

 

Reflexiones filosóficas a parte,  si que encontré algo. Ni de lejos me habría imaginado que disfrutaría tanto haciendo fotos. Salir antes de que salga el sol y volver después de que se ponga, planificar, fotografiarlo todo: personas, naturaleza, urbana, arquitectura, detalles.... Lo estaba disfrutando muchísimo así que cuando llegué a Nepal, después de estar allí unos días se me ocurrió una idea: ¿Por qué no intento llevarlo a más? ha sido una bonita experiencia personal pero sería genial poder ver más lugares, hacer una web con las fotos, exponerlas, tal vez incluso publicarlas, etc...

 

Así que volví satisfecho, con nuevos amigos y con más de 3000 fotografías. Mirándolo bien me doy cuenta de que muchas de las fotos tienen  fallos. Pero así se aprende . Equivocándose. Apunté todas las cosas que hice mal para hacerlas bien en el próximo viaje.

 

 Despidiéndome de mi amigo Harisar en la aldea de Shirkali, Nepal

 

Volví a Inglaterra y estuve otros tantos  meses trabajando. A nivel laboral Inglaterra no está mal pero a mí no me gusta demasiado. Me aburre un poco. Así que empecé a planear otro viaje. Esta vez sí: ¡Hasta Ushuaia!  No sabía si finalmente lo haría o me quedaría en Inglaterra pero me divertía mirando mapas y apuntando rutas. Me lo iba creyendo. Tracé unas ruta que iba desde Lima en Perú hasta abajo del todo, desviándose por el norte de Argentina para poder fotografiar las cataratas de Iguazú. Un amigo mío vive en Bolivia trabajando para una ONG así que pensé que podía hacer una parada a mitad de camino para hacerle una visita y de paso hacer unas fotografías de su labor allí.

 

58 días haciendo fotos. Esta vez sí, con filtros de densidad neutra, polarizadores, un mejor objetivo, disparador, etc...Lo fotografié todo: retratos, paisajes, fauna, flora,incluso hice fotos desde una avioneta... Los dos últimos días estaba tan agotado que dejé la cámara aparcada y simplemente salí a caminar. No tengo ninguna foto de Uruguay.

 

Es probablemente lo mejor que he hecho en toda mi vida. Mereció muchísimo la pena. Cada vez que miro las fotos me acuerdo de las personas y los lugares.

 

 En el salar de Uyuni, Bolivia

 

 En el campo de hielo Patagónico sur, Argentina

 

 

 

 

Así que eso es para mí la fotografía. Una herramienta. Una herramienta de exploración y descubrimiento. No es un fin en si mismo sino un medio Y es algo muy personal. Supongo que hay mil maneras de entenderla pero eso es lo que es para mí. Compartir con la gente las historias y enseñarles las imágenes. Que flipen, se asombren y se rían es la mejor recompensa y sobre todo que también quieran explorar.

 

No soy más que un iniciado, no se si puedo o debo llamarme fotógrafo, pero la fotografíame ha aportado muchísimo. No sólo imágenes, también aventuras, amigos e historias que contar.

 

 

 

Haciendo fotos pasas mucho tiempo mirando y mirando llegas a darte cuenta que el mundo no es uno sólo sino que son muchos y que existen tantas maneras de vivir como personas hay en la tierra. No existe una manera correcta de vivir. Te enseña tolerancia, te enseña a desenvolverte y deshacerte de algunos miedos, y te permite mirar las cosas desde otra perspectiva. Te deja ver la bondad del ser humano, te deja atónito al ver cómo una mujer que vive al otro lado del planeta te puede recordar tanto a tu madre, o una persona que conoces te recuerda a un amigo. 

 

También ves el lado amargo. Ves la injusticia a veces en su máximo exponente y también la miseria, pero eso no lo quería fotografiar, al menos no esta vez. Necesitaba enamorarme del mundo. A veces te cansas. Te cansas y no puedes más.  Y a veces lloras. Luego vuelves a reír. De eso se trata. Un amigo mío solía decirme una frase que le robó a Victor Hugo y de la que me acuerdo mucho: "viajar es nacer y morir a cada paso". Hoy no podría estar más de acuerdo contigo.

 

 

No se si habrá más viajes ni a dónde ni cuando. Lo que sí se es que quiero seguir haciendo fotos, y hacerlas mejor. Se me ocurren nuevos proyectos, aunque aún están algo difuminados pero estoy feliz y agradecido a la fotografía por haberme enseñado a mirar de otra manera, por haber podido ver tantas cosas y por habérmelas llevado conmigo, en forma de fotografía.

 

¡A seguir haciendo fotos! ¡ y a seguir explorando!

 

 

Un abrazo

 

 

 

 

¡Nos vemos!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Please reload

Entradas destacadas

Fotografiando Mongolia

September 11, 2019

1/10
Please reload

Entradas recientes

September 11, 2019

September 11, 2019

June 9, 2019

February 4, 2018

January 30, 2018

Please reload

Archivo